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5 de Abril. Una mañana muy completa


Pocas mañanas de sábado comienzan tan pronto como ésta. Desde las 8,15h ya estaban los voluntarios, nuevamente vestidos de naranja, dispuestos a acoger y dar las acreditaciones e indicaciones.

A las 9h hemos celebrado la Eucaristía, presidida por José Ignacio Munilla, responsable de Pastoral de Juventud en la CEE. Ambiente recogido y receptivo. Ambiente de comunión y festivo. En su homilía, Munilla ha destacado la importancia de comenzar poniendo a Cristo en el centro para que sea nuestra luz e ilumine. 

Acto seguido hemos pasado al auditorio. Los miembros del staff de #iMision se han presentado uno a uno. Aunque todos los conocemos. Y con alegría han transmitido su deseo de que sea riqueza para todos. El Congreso, como han dicho, ya comenzó hace tiempo. Tenemos la oportunidad de celebrarlo. Comenzó en las redes, comenzó con pequeños acercamientos.

En el auditorio del CEU-San Pablo damos paso a las ponencias. Primero escuchamos el mensaje de Claudio María Celli, presidente del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales desde 2007. Con una visión amplia de la presencia de la Iglesia en los medios de comunicación, y con una especial sensibilidad para internet y las redes sociales, nos presenta tres imágenes desde la que podemos entender y animar evangélicamente la red.

Acto seguido ha tomado la palabra Antonio Moreno para presentar a Antonio Spadaro, sj,  el autor de Ciberteologia, actualmente director de La Civiltà Cattolica, mundialmente conocido por la entrevista al Papa Francisco. Con un italiano perfectamente entendido por Dani, y un castellano que traducía bien sus palabras, Spadaro ha hecho una propuesta de la red y de la persona que está en la red y de la red que crean esas personas en perfecta sintonía con el #iDecálogo. Internet es un hecho, un lugar, un mundo de relaciones, algo tan viejo como las personas y que sirve y da respuesta a necesidades humanas clásicas. En esas redes Dios está, no hay que ponerlo. La ponencia, incluso los cuatro retos finales, ha sido aplaudida por todos los asistentes. La capacidad para suscitar preguntas, y remover, ha sido una de las claves verdaderamente centrales.