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Testimonios


Conocí a Xiskya en Twitter. Fue en junio de 2012. Enseguida comprendimos que los dos sentíamos la llamada a la Evangelización en la Red. Veíamos que era importante dar apoyo a los católicos presentes en las Redes Sociales. Lo que deseábamos al crear iMisión era en primer lugar posibilitar el encuentro digital y físico de los católicos, en segundo lugar ofrecer formación que orientara la labor evangelizadora en este continente, y por último celebrar un Congreso que ayudará a crear sinergias, dar un norte, y un empuje a personas y proyectos de Evangelización en Internet.

El fruto más bello de iMisión es la comunión. iMisión es una gran comunidad formada por más de 10.000 personas. En su núcleo estamos un grupo de ocho personas de distintas congregaciones y movimientos de Iglesia, le sigue un segundo núcleo de 22 colaboradores directos, después más de 400 voluntarios repartidos por todo el mundo, y por último los varios miles de seguidores que participan y aportan en nuestras iniciativas. Creo que el Señor nos está enseñando que lo más importante no es lo que estamos haciendo si no lo que estamos viviendo. Desde que inició iMisión no he dejado de conocer y colaborar con personas de diversos carismas eclesiales. Creo que hoy por hoy esto es un don y una tarea para nuestra Iglesia.

P. Daniel Pajuelo Vázquez, SM http://smdani.marianistas.org | Twitter: @smdani

La red es el lugar donde no existen las fronteras y es posible el mayor número de intercambios de opiniones, sentimientos, criterios, valores… Es ese otro lugar donde puedo crecer y aprender, pero también ofrecer mi experiencia sobre Cristo. Un buen día coincidí con Daniel Pajuelo en Twitter y nos dimos cuenta de que nuestro encuentro no era casual. Al poco de hablar habíamos sintonizado plenamente en esa inquietud por crear algo que uniera los corazones de muchos católicos que en la red sentían, como nosotros, la necesidad de evangelizar.

Así nació iMisión y desde entonces hemos visto cómo Dios nos ha ido sorprendiendo día a día. Jamás pensamos lo que llegaría a ser. Hoy somos una gran familia en diálogo continuo y constante, no sólo con católicos, sino también con no creyentes. Y es genial ver cómo sigue creciendo y dando frutos. Deseamos que cada vez seamos menos nosotros y más el Espíritu de Dios convirtiendo nuestros corazones en otro Jesús para el mundo. Estoy muy agradecida por todas las personas que he conocido gracias a la red y a iMisión, la riqueza de la Iglesia y del mundo son tan grandes que no podemos descuidar la comunión.

Hna. Xiskya Valladares, PM

http://xiskya.com | Twitter: @xiskya

iMisión no es sólo una idea. iMisión es, sobre todo, una experiencia. iMisión es red, una red que atrapa y pone en relación. iMisión es una cena presidida por Jesús. Una gran cena a la que somos invitados muchos, cada uno siendo quién es, aportando su vida, poniendo en juego sus dones. Tuve la suerte de ser uno de los elegidos por Xiskya y Dani para apoyar el proyecto desde el principio. No lo dudé. Yo también hago vida en la red y también me presento en ella siendo católico. Es una dimensión inseparable pero nada sencilla. No es ni siquiera sencillo presentarse siendo uno mismo en el mundo católico que puebla las redes. No siempre somos ejemplo de comunión, caridad, corrección fraterna, humildad…

iMisión ha aportado a mi vida personas, muchas y buenas. Personas distintas que no saben más ni son mejores que otras, pero que sí son compañeros de camino, peregrinos como yo, hermanos y hermanas en el Señor para siempre. iMisión me ha aportado estilo, un lenguaje común, una manera de estar en la red. iMisión ha sido este tiempo oportunidad para crecer, para ser mejor, para ser más Cristo. iMisión es para mi, sencillamente, llamada del Señor a la que intento dar respuesta. Con Él al lado, es posible.

Santiago Casanova

http://caballerotrueno.wordpress.com | Twitter: @scasanovam

Hay cosas que suceden fruto de un esfuerzo, de un trabajo planificado. Hay otras que llegan inesperadamente, como caídas del cielo. Éstas suelen ser las mejores. Si alcanzas las primeras, obtienes una humana satisfacción por lograr tus metas. Si te suceden las segundas, experimentas la alegría de lo imprevisto, de lo que no viene de ti, de lo no merecido. iMisión entra en el segundo grupo. Recibir la invitación a embarcarse en el apasionante mundo de la evangelización en la Red fue un regalo, y ha traído otros muchos. Las relaciones creadas, los conocimientos adquiridos, los frutos apenas esbozados. Y seguramente, de la mano del Señor, lo mejor está aún por llegar. ¿Te sumas?

P. Julián Lozano

julianlozanolopez.blogspot.com | Twitter: @JulianLozanoL

iMisión llegó como un regalo. Había sido una intuición compartida por muchos tuiteros: no podíamos estar en ese nuevo continente digital al margen de nuestra esencia más profunda, de nuestro ser cristianos y misioneros en la vida ordinaria,. Cuando gracias al arrojo de Daniel Pajuelo y Xiskya Valladares fue tomando forma, me sentí como en casa, compartiendo tarea evangelizadora con personas extraordinarias en distintas partes del mundo, y en una red abierta a lo universal en una auténtica experiencia de comunión. En esta gran familia, Cristo es la cabeza y todos remamos confiados en que Él impulsa con su espíritu el viento que mueve las velas.

Ana Medina

http://www.diocesismalaga.es/index.php?mod=content&secc=list_blog&idcat=185 | Twitter: @_AnaMedina_

Para mí iMision es fundamentalmente un lugar de comunión, de encuentro, y también cauce y canalización de iniciativas en la red para anunciar la Buena Noticia a todos. Comunión y encuentro en Aquello que nos une y unas ganas enormes de contarlo compartirlo en la red. Como anécdota, el domingo del DOMUND, en la misa de las familias en el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid mi hija mayor, de 8 años, a la pregunta del Sacerdote de ¿conocéis a algún misionero? además de responder que el propio oficiante contestó muy segura: “mi padre”. No sabemos si pensaba en mí como Laico Redentorista o como iMisionero, pero el P Damián Montes incidió en la presencia en la red al aclarar su respuesta.

Enrique Casanueva Pérez-Llantada

http://www.scalandoenfamilia.com/ | Twitter: @CasanuevaE

Yo soy como Pablo de Tarso, imisionero de segunda generación. El primer contacto con iMisión lo tuve al encontrar en la web el decálogo para ievangelizar , lo cual me encanto, pues aunque ya había participado en una iniciativa de Iglesia en redes sociales al leer este texto me quedó más claro de qué se trata la presencia de los católicos en la web. Para mi imisión representa la oportunidad de poner al servicio del Evangelio y de la Iglesia uno de los dones que Dios me regalo: el ser caricaturista. Por ello estoy agradecido con el Señor al darme la oportunidad de participar en una obra como ésta. iMisión me invita a inspirarme en Jesucristo para evangelizar en internet con humor y con amor a través de mis cartones. Por eso le pido a Dios tiempo para cumplir con este compromiso y como Santo Tomás Moro le digo: “Dame, Señor, el sentido del humor. Concédeme la gracia de para que conozca en la vida un poco de alegría y pueda comprender las bromas, comunicársela a los demás”.

Tom Pitch

http://somoscreativos.com.mx/humor-con-amor/ | Twitter: @Tom_Pich

Desde mis perfiles en las distintas redes sociales observaba cómo realmente mis compañeros de clase hacían de esas redes su hábitat, y de la imagen que en ellas ofrecían, su vida, con sus interacciones, cambios, decisiones… El objetivo de iMisión, llevar el Evangelio a un mundo cada vez mayor en el que frecuentemente se vive ajeno a él, me animó desde el momento en que lo conocí a no tardar más en convertirme yo también en testigo virtual. Conforme han transcurrido los meses, he conocido una enorme comunidad movida por una misma misión y en la que cada miembro regala la acogida, escucha, cordialidad y simpatía que muchas veces se olvida en Internet. Una comunidad que anuncia con el testimonio constante, y que continuamente facilita herramientas y consejos a sus imisioneros para que la evangelización digital lleve cada vez a más internautas a Cristo.

Por experiencia, puedo afirmar que hacer iMisión es contagioso, ¡no se puede guardar una alegría así!

Javier Sánchez

http://javierscollado.wordpress.com | Twitter: @javierscollado

Tengo 26 años y desde muy pequeñita las nuevas tecnologías han formado parte de mi vida.

Aunque siempre tuve claro quien soy, las redes sociales se me resistían. Quizá por pereza o por miedo al qué dirán, pero lo cierto es que antes de pulsar “publicar” leía y releía cada publicación, pensando también en quién podría leerla y cuales serían sus consecuencias.

Entonces encontré a Xiskya, y poco después a Dani. Ellos tenían eso que a mi me faltaba, no tenían tapujos en mostrarse tal cual son. Veía cómo llegaban a todos, incluidos ateos, y pronto compartieron el proyecto que tenían entre manos: iMisión. No me lo pensé, enseguida me suscribí y poco a poco conocí a la familia que me esperaba en la red.

Ahora, en mis redes sociales, todos saben quien soy: Sonia Núñez, cristiana católica. Veo a Dios a través de las personas que conozco y no me importa hablar de Él. De hecho, nunca nadie me atacó por ello. Supongo que mis prejuicios también eran equivocados.

Sonia Núñez

Twitter: @mini_sonia

Fueron mis compañeros de trabajo, Ana Medina y Antonio Moreno, quienes me hablaron de esta iniciativa, justo en sus inicios. Y debo confesar que fue el cariño con el que me la presentaron y el celo apostólico que le pusieron lo que me decidió a formar parte de iMision. Si estamos enamorados del Evangelio, ¿cómo no contarlo también en las redes sociales? Pues en ello estamos, a pesar de la falta de tiempo. Es impresionante compartir la fe con personas que se encuentran a kilómetros de distancia, pero con las que estamos unidos en esta comunidad virtual. ¡Gracias a todos por vuestra acogida!

Encarni Llamas Fortes

Periodista malagueña, esposa de un gran hombre y madre de dos hijas maravillosas.

Twitter: @enllamasfortes

He de confesar que soy un converso de las redes sociales. Era incapaz de entender qué hacía la gente contando al mundo entero cosas de su vida privada. Pero motivos profesionales me obligaron a utilizarlas como una herramienta más de mi trabajo como periodista. Poco a poco fui entendiendo que las redes no eran sólo un lugar de ocio y diversión, sino una auténtica extensión virtual de la vida de las personas. Allí la gente no iba, sino que ya estaba, vivía allí y cada vez eran más y más.

Enseguida me preocupó la poca presencia cristiana en la red. O más bien, lo poco que los cristianos hablaban de su fe en este ámbito. No entendía por qué los perfiles sociales de muchos cristianos amigos míos no se diferenciaban en nada de los que no lo eran; cuando en su vida real sí notabas que tenían “algo especial”. Hacía falta romper el hielo, encontrar a personas dispuestas a manifestar su fe sin miedo y empecé a seguir a quienes ya estaban haciendo esto mismo: @xiskya, @smdani, @PJuanRuizJLC, @plazallorente, mis propias compañeras @_AnaMedina_ y @enllamasfortes…

Detrás de ellos, encontré a muchos más iMisioneros y entre todos, creo que hemos logrado crear un auténtico “estilo de ser cristianos” en las redes sociales que está ayudando a muchos a perder el miedo y a manifestar su fe en la red sin tapujos. No cabe duda de que iMisión es fruto de la acción creativa del Espíritu Santo. Hoy en día es punta de lanza en la Evangelización del continente digital; lugar de encuentro y de oración; lugar donde encontrar amistad, testimonio y ayuda; laboratorio de ideas al servicio de la Iglesia y del Evangelio.

Antonio Moreno

Twitter: @antoniomoreno

En casa siempre me enseñaron a querer a Dios, pero es desde hace unos años que Le descubrí y desde entonces es Él quien guía mi camino. Muchas veces he intentado participar en comunidad y muchas veces no he encontrado mi lugar, quizás por no saber comprometerme. Siempre he intentado reflejar las enseñanzas católicas y el amor de Dios que siento en mi corazón en el día a día y en la relación con los demás.

Seguí mi camino pensando que yo era la dueña pero mira cómo, la Paciencia Infinita, ha sabido guiar mis pasos.

Un profesor jesuita en la universidad me dijo: “No le busques, Él te encontrará. Pero no cierres la puerta con cerrojo, déjale entrar”. Y no tardó. Desde entonces siempre me ha acompañado: en los buenos y en los malos momentos, NUNCA me dejó sola.

Llevo en internet desde los primeros chats. He participado en numerosos foros y grupos on-line. En definitiva, he seguido con mi vida (esa que yo pensaba mía) con presencia en casi todas las plataformas y RRSS. Hasta que un día Xiskya se cruzó en mi TL de Twitter. Una mujer de mi edad, valiente, cristalinamente franca y alegre y con las manos tendidas hacia cualquiera, me cautivó. Así entendía yo también el “ser iglesia”. Vi nacer #iMisión en sus tuits, y seguía sin sentirme valiente. Hasta que leí su libro de un tirón. Ella me recomendó que lo hiciera poco a poco, para asimilarlo, pero era imposible. Cada pensamiento que Xiskya me hacía llegar a través de la lectura, mi corazón lo adelantaba. Le contesté que tenía muy claras sus reflexiones, que también eran las mías desde hacía mucho y que ahora yo tenía un problema: sentía la necesidad de compartirlo. En ese momento, sin darme cuenta, ya era parte de #iMisión.

Sí, así era, esa era la comunidad que yo estaba buscando. Él lleva años encaminando mis pasos hacia este lugar en el sexto continente. Aunque, a la vez, también me haya dirigido en el 1.0 al regazo de las Hijas de Jesús. Todo tiene sentido. No es mi camino, es el camino de Jesús. Es Su voluntad. ¡Aquí estoy! #imisionera en ese lugar donde nunca se pone el sol, donde siempre reina la esperanza y la alegría de Dios.

Montse Martí

Twitter: @MontseMarti 

“Rema mar adentro” nos dice el Señor. Y es que navegar por Internet ya lo hacíamos muchos antes de que iMisión apareciese, como Pedro y compañía antes de que Jesús apareciese.

En mi caso concreto, conocer iMisión me ha hecho darme cuenta de que el Señor me ha llamado desde siempre a estar con El, mientras comparto tiempo, amistades, tareas, etc, también cuando me siento delante de mi ordenador o enciendo el móvil, también cuando hablas y compartes otras cosas. Este mar es amplio y no exento ni de olas fuertes ni tempestades, pero estamos con El, y ya con eso solo queda confiar y echar las redes. Y lo más precioso es que Dios te regala a todas esas personas que también han sentido esta llamada a navegar de otra manera, contracorriente, algunos a los que ya conozco desde hace muchos años y otros nuevos hermanos a los que nos une algo más que unos cables o una conexión WI-FI, sino una misma fe en Cristo, dentro de la Iglesia. ¿Te vienes?

Javier Díaz Vega

Twitter: @Javiviendo